Por:Edgar Andrés Porras H.
@Porras_Edgar
@Porras_Edgar
El
señor Juan Manuel Santos a lo largo de su vida vestía el traje de fracasado político,
dependía de las migajas burocráticas que recibía de los gobiernos de turno
gracias a su apellido y el periódico de su familia, pero se puso el disfraz de
Uribista y gracias a su habilidad de mentir pudo llegar a la Presidencia.
Inmediatamente
se posesionó no tuvo ningún reparo en botar a la basura su disfraz de Uribista
y escupir sobre aquellos que depositaron con votos su confianza en él,
aparecieron denuncias del ex presidente Álvaro Uribe alertando sobre reuniones
del hermano del Presidente con cabecillas del grupo terrorista Farc en Cuba, lo
primero que hizo el Presidente fue negar rotundamente tales denuncias, pero el
tiempo todo lo revela y sin ningún asomo de vergüenza el 4 de septiembre del
2012 se anuncia públicamente el inicio de los diálogos de paz entre el Gobierno
Santos y los narcoterroristas Farc. Tal noticia abrió expectativas en Colombia,
estaban los optimistas y aquellos que al contrario no creen en la voluntad de
paz de estos criminales, la experiencia ha demostrado que para las Farc el
discurso de paz es solo una estrategia para capitalizar sus fines aprovechando
la ingenuidad del gobierno, ahora el peligro aumenta cuando el gobierno que
decide creer en ellos aparte de ingenuo parece estar de acuerdo con la agenda
política de estos criminales.
¿Cuál
es el peligro para Colombia los dichosos acuerdos que se adelantan en Cuba?
La
Farc podrá ser todo lo que quieran, pero cuando se trata de imponer su voluntad
y discurso político son radicales y consecuentes, mantienen una línea firme sin
dejarse manipular fácilmente y solo basta repasar el discurso de los cabecillas
terroristas para conocer sus deseos, ellos han repetido una y otra vez
“Queremos el poder” “Nuestro objetivo es imponer el socialismo” “Quieren
nuestras armas...dennos el poder” “Nuestra lucha va más allá de obtener unas
curules”. Ahora pueden decirme paranoico pero tonto no soy.
Contrario
a la postura firme del narcoterrorismo viene la otra parte de la mesa, el
gobierno Santos, acá viene la incertidumbre, si algo ha demostrado Santos hasta
la saciedad es su naturaleza mitómana y rastrera, además de su enorme vanidad
por encima de los intereses del país, realmente el señor Juan Manuel Santos le
importa un carajo nuestro destino y ahí viene mi temor. El señor Presidente
mantiene un completo hermetismo sobre los acuerdos de la habana y francamente
es irracional entregar a un grupo de criminales que representan a menos del 1%
de los Colombianos el diseño de nuestra política legislativa y económica, los
hechos lo demuestran, el gobierno tiene frenado ante el congreso el trámite de
las verdaderas reformas que necesita el país por andar complaciendo
terroristas, ni hablar de la economía colombiana que va culo pal estanco, aun
así es irracional esperar que sea el pueblo quien saque de sus bolsillos los 34
billones anuales que costara el posconflicto según los cálculos del
narcoterrorismo, mientras ellos mantienen intactas sus ganancias fruto del
narcotráfico.
En el corto plazo los terroristas obtendrán zonas especiales territoriales con circunscripciones políticas manejadas a su antojo, impunidad y acceso a medios para su propio beneficio, tremendo negocio.
¿Y
ellos que entregaran a nosotros por tal regalo?...pues nada, solo vemos
soberbia y su acostumbrada intimidación, esta vez con el poder de un tribunal
de justicia para someter a quienes tuvieron el valor de enfrentarlos. Versiones
encontradas aparecen todos los días entre el gobierno y los terroristas para
desconcierto del país, ahí surge el dilema de todos ¿A quién creerle?...pues
tristemente los terroristas tienen más credibilidad. La cereza del pastel fue
el patético show del 23 de septiembre de este año, cuando Santos viajo a la
Habana a firmar junto al criminal Timochenko el acuerdo sobre justicia.
Aparecieron los discursos, las fotos y los bombos para 8 días después salir el
gobierno a decir que tal acuerdo estaba en desarrollo, entonces en que estamos,
a que jugamos, cual es la seriedad que pretender transmitir. La credibilidad
del gobierno bajo estas circunstancias es nula.
Por
eso no creo en la paz de Santos.
CAMBIANDO
DE TEMA…
Agradezco
al Grupo Ciudadano DIGNIDAD DEMOCRATICA por su gentil invitación para aportar con mi
trabajo en la construcción de un mejor país, desde esta ventana espero aportar
con mi voz en el logro de un solo objetivo: Defender nuestra democracia.
!DIOS
BENDIGA A COLOMBIA!
No hay comentarios:
Publicar un comentario